La inflamación es una respuesta natural del cuerpo para defenderse de agresiones, pero cuando se vuelve crónica — presente durante largos períodos, incluso en bajo grado — está asociada a diversas condiciones, como enfermedades cardíacas, diabetes y problemas articulares. La buena noticia es que la alimentación tiene un papel comprobado en la reducción de ese proceso.
Alimentos con propiedades antiinflamatorias
- Pescados ricos en omega-3, como el salmón y la sardina
- Aceite de oliva extra virgen
- Frutos rojos, como fresa, mora y arándano
- Vegetales de hoja verde oscura
- Frutos secos, como nueces y almendras
- Cúrcuma y jengibre
- Té verde
Alimentos que tienden a favorecer la inflamación
- Azúcar refinada y dulces en exceso
- Frituras y alimentos ultraprocesados
- Harinas refinadas (pan blanco, pastas comunes)
- Exceso de carnes procesadas, como embutidos
- Bebidas alcohólicas en exceso
Cómo empezar, sin radicalismos
El cambio no tiene que ser drástico: sustituir poco a poco los alimentos ultraprocesados por opciones naturales, aumentar el consumo de vegetales e incluir fuentes de omega-3 algunas veces por semana ya trae resultados perceptibles con el tiempo. Lo importante es la constancia, no la perfección.
Este contenido es informativo y no sustituye una evaluación nutricional o médica.